Rudnev: la prisión de Rawson amenaza su vida, alertan un juez y sus médicos

El análisis médico y legal demuestra la incoveniencia estructural de la prisión con la vida de Konstantin Rudnev.

El pedido de prisión domiciliaria para Konstantin Rudnev se basa en un sólido andamiaje de evidencia médica y legal que desmonta la postura de la Fiscalía.

La cuestión central es la incompatibilidad estructural entre el grave estado de salud del imputado y las condiciones de detención en la Unidad Penitenciaria N.º 6 de Rawson.

El diagnóstico: una amenaza vital irrefutable

Los informes periciales de los doctores Luis Ernesto Sarotto y Mariano Duarte son la columna vertebral de la defensa. Sus conclusiones son inequívocas.

El estado de salud de Konstantin Rudnev es, según los expertos, crítico y potencialmente mortal. La condición más grave es una Fibrosis Pulmonar Avanzada que le provoca episodios de asfixia nocturna y frecuentes descensos en la saturación de oxígeno, requiriendo monitoreo constante y, eventualmente, asistencia ventilatoria.

A esto se suma una alarmante Pérdida de Peso Extrema de más de 30 kilogramos desde marzo de 2025, un síntoma que por sí solo exige intervención médica inmediata por su carácter crítico.

Además, padece una Hipertensión Descontrolada que eleva significativamente el riesgo de sufrir complicaciones cardiovasculares y neurológicas .

La gravedad de este cuadro clínico se ve exponencialmente agravada por la Deficiencia de Atención en la Unidad Penitenciaria N.º 6 de Rawson. Los médicos han sido enfáticos al señalar que el penal carece de los medios diagnósticos y terapéuticos especializados necesarios, como espirometrías o estudios Doppler, lo que impide un diagnóstico integral y agrava el pronóstico vital de Rudnev.

En esencia, la prisión no solo es incapaz de tratar sus múltiples afecciones, sino que sus condiciones son estructuralmente incompatibles con las necesidades médicas de un paciente con estos indicadores, convirtiendo la detención preventiva en un riesgo letal para su vida.

Los expertos sostuvieron ante el tribunal que «Desde el punto de vista médico no es aceptable continuar con la detención de un paciente con estos indicadores en las condiciones actuales». La decisión del juez Zapata de conceder el arresto domiciliario fue una respuesta directa a esta evidencia, priorizando el derecho a la vida.

Desmantelando el argumento de la Fiscalía

La Fiscalía apeló la medida, sosteniendo que Rudnev se niega a ser atendido y que la atención en prisión es «adecuada». Ambos puntos son falsos y se desprenden de una negligencia administrativa:

  1. Atención Deficiente: La propia declaración del médico penitenciario reveló que la comunicación se limita a Google Translate y que Rudnev presenta severas dificultades respiratorias y de movilidad [2]. La falta de estudios esenciales confirma la insuficiencia del servicio.
  2. Falsa Negativa: La defensa ha probado que Rudnev solicita atención médica a diario en ruso, mientras que la administración solo registra la leyenda preimpresa en español de «rechazo» [2]. La Fiscalía, al usar este argumento, está avalando una grave violación de derechos fundamentales por barrera idiomática.

La defensa ha sido clara: Rudnev necesita concentrarse en su tratamiento y, por lo tanto, debe solicitar la menor participación posible en las audiencias judiciales. La ley argentina, al igual que los tratados internacionales de derechos humanos, exige que la prisión preventiva no se convierta en una pena anticipada ni ponga en riesgo la vida del imputado. La apelación fiscal es un acto que contradice el principio de humanidad y la evidencia científica.

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