Como parte de la política de desregulación del Gobierno, el Parque Nacional Iguazú habilitó la realización de “microeventos” privados con hasta 60 participantes en áreas protegidas. La medida regirá de forma experimental por un año.
El Parque Nacional Iguazú autorizó la realización de eventos privados dentro del área natural protegida que alberga una de las siete maravillas naturales del mundo. La medida fue oficializada este lunes a través de la Resolución 460/2025 de la Administración de Parques Nacionales (APN), en el marco de la política de desregulación impulsada por el Gobierno nacional.
Según la normativa, se permitirá la realización de “microeventos” de hasta 60 participantes en el Área Cataratas del parque. Los operadores privados interesados deberán presentar una ficha de proyecto y suscribir una Declaración Jurada de Compromiso Ambiental ante las autoridades del parque. El esquema funcionará de manera experimental durante un año.
La decisión se conoce a poco más de un mes de que el Gobierno habilitara a prestadores privados a realizar actividades turísticas dentro de los Parques Nacionales. El 18 de noviembre entró en vigencia el nuevo Reglamento de Permisos Turísticos (Resolución 62/2025), que flexibilizó la regulación de las actividades guiadas y redujo la obligatoriedad de contratar guías de turismo, salvo en actividades consideradas de riesgo.
Ahora, el Parque Nacional Iguazú avanza un paso más y autoriza eventos privados que no necesariamente estén vinculados a actividades ambientales o educativas. La iniciativa fue impulsada por la Intendencia del parque, que solicitó “agilizar el trámite de actividades de pequeña escala que se desarrollan sistemáticamente en sectores de uso público intensivo” y sostuvo que estas prácticas se realizan “sin implicar modificaciones permanentes ni generar impactos ambientales relevantes”.
La resolución argumenta que los microeventos se llevarán a cabo en áreas de uso público intensivo, con una “escala sustentable de participantes”, bajo impacto operativo y mediante una modalidad “consolidada” que requiere un procedimiento administrativo acorde a su naturaleza. Además, establece que deberán contar con la intervención de prestadores y concesionarios habilitados.
La modalidad experimental exige la presentación de una ficha de proyecto acompañada por una Declaración Jurada de Compromiso Ambiental y el cumplimiento estricto de las Medidas de Manejo Ambiental, incluidas como anexos de la resolución.
Desde la asunción de Javier Milei, la Administración de Parques Nacionales profundizó un proceso de desregulación de actividades dentro de los 39 parques nacionales del país. Esta política, cuestionada por trabajadores y especialistas, apunta a incrementar la participación de negocios privados en áreas protegidas y se da en paralelo con un fuerte ajuste presupuestario y cientos de despidos, incluidos brigadistas durante períodos críticos de incendios, como los registrados el año pasado en los parques Nahuel Huapi y Lanín.
En este contexto, guías de turismo y trabajadores de Parques Nacionales vienen denunciando que la desregulación del turismo en áreas protegidas pone en riesgo la preservación de la biodiversidad y debilita el rol del Estado. Entre los puntos más cuestionados se encuentra la intención oficial de eliminar la obligatoriedad de que las empresas contraten guías para excursiones dentro de los parques, salvo en actividades de riesgo, una medida que podría modificar de manera estructural el modelo de conservación y uso público de estos territorios.





