Los peritos del Ministerio Público Fiscal recuperaron borradores del «acuerdo confidencial» entre Milei y Hayden Davis. El documento tiene fecha del 30 de enero de 2025, el mismo día que Davis transfirió USD 3,9 millones a cuentas de los operadores del esquema. El Presidente dijo que era todo una operación. La Justicia encontró los archivos.

El domingo a la noche, mientras la oposición le gritaba «$LIBRA» desde las bancas del Congreso, Javier Milei respondió a los gritos. Dijo que todo era una operación. Que iba a denunciar a los que lo acusaban. Que no había firmado ningún contrato con Hayden Davis.
El lunes, los peritos de la DATIP confirmaron que los borradores de ese contrato existían. Estaban en el celular de Mauricio Novelli. Eran varias copias. Y llevaban fecha del 30 de enero de 2025, dos semanas antes de que $LIBRA se lanzara y colapsara llevándose los ahorros de miles de inversores.
Lo que encontraron los peritos
La Dirección de Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP) del Ministerio Público Fiscal presentó su dictamen el 9 de enero pasado. Lo que describe es un borrador de «acuerdo confidencial» entre Milei y el empresario estadounidense Hayden Davis —cara visible de Kelsier Ventures— por el cual este actuaría como asesor presidencial en criptomonedas, blockchain e inteligencia artificial. El objetivo declarado del proyecto era «tokenizar» al Estado argentino.
Los archivos no aparecieron en el vacío. Estaban en el dispositivo de Mauricio Novelli, en el contexto de intercambios con Davis destinados a definir la versión final del texto antes de una eventual firma presidencial. Múltiples copias del borrador. Un proceso de negociación. Una cadena de mensajes entre dos personas que estaban construyendo un acuerdo.
El mismo 30 de enero, Milei recibió a Davis en Casa Rosada en una reunión que había organizado Novelli. Los registros financieros del expediente son implacables: Davis transfirió USD 499.999 a una billetera virtual en el horario exacto del encuentro. Cuarenta y dos minutos después giró una suma similar. Al final del día, el total transferido era de USD 3,9 millones, que terminaron en cuentas vinculadas a Novelli y a Manuel Terrones Godoy.
Una red más amplia de lo que Milei admite
El informe de la DATIP no solo encontró los borradores. También confirmó comunicaciones directas entre Novelli y Milei —al menos dos— y entre Novelli y Karina Milei. El vínculo entre el trader y el Presidente era anterior y documentado: Novelli daba clases en la academia de negocios del libertario, recibía su respaldo público y ya había estado detrás de otros tokens fallidos como $Vulc. Tres meses antes del escándalo se reunió con Milei en Olivos y le propuso, según testigos, «monetizar la imagen presidencial».
Hay más. Hugo Alconada Mon reportó en La Nación la existencia de un contrato previo, de noviembre de 2024, en el que habría participado Sergio Morales, exasesor de la Comisión Nacional de Valores, supuestamente en representación del Gobierno. Ese acuerdo anterior se habría celebrado con un festejo en el Hotel Four Seasons de Buenos Aires. Era otra visita de Davis a Argentina, otra reunión con Milei, otro eslabón en una cadena que el Presidente insiste en describir como inexistente.
Las conversaciones entre Novelli, Terrones Godoy y Morales aparecieron vacías o eliminadas en los dispositivos analizados. Eso también es un dato.
La pregunta que le hizo Taiano a Karina Milei
El fiscal federal Eduardo Taiano actuó en consecuencia. Le envió un requerimiento formal a la directora de la Subsecretaría de Asuntos Presidenciales —dependiente de la Secretaría General de la Presidencia que conduce Karina Milei— para que informe si existe o si tiene copia del acuerdo. La pregunta oficial: si hay un contrato entre Davis y el Presidente «relativo a la implementación y desarrollo de soluciones tecnológicas e innovadoras».
El Presidente dijo que no firmó nada. Que su único vínculo con $LIBRA fue un tuit que borró porque «no estaba interiorizado» del proyecto. Que el link que copió en ese tuit —un link que en ese momento no era público— lo obtuvo de algún lado que nunca explicó. Que la Oficina Anticorrupción cerró el caso porque no había fondos públicos involucrados.
Los peritos encontraron los borradores del contrato en el celular del hombre que organizó todo. El fiscal le preguntó a la Presidencia si el acuerdo existe. La respuesta de Casa Rosada definirá el próximo capítulo de un escándalo que el Presidente quiere enterrar a los gritos y la Justicia se niega a dejar morir.




