Jaldo tenía la plata para salvar a Tucumán del agua. Eligió no gastarla. Hoy hay un pueblo que rema para sobrevivir

El gobierno peronista de Tucumán recibió $35.000 millones del Estado nacional para prevenir inundaciones y ejecutó apenas el 30%. El resto quedó sin usar. Los vecinos de Niogasta llevan 60 días aislados en kayak. El delegado comunal no aparece. Y Milei no le pidió explicaciones a su aliado.


📸Edgardo Barrionuevo, de Guardavidas Unidos, lleva comida en kayak a los vecinos de Niogasta. Llevan 60 días aislados. El delegado comunal no aparece.


Hay una pregunta que el gobierno de Osvaldo Jaldo no quiere responder. Si tenía $35.000 millones para evitar esta catástrofe, ¿por qué Tucumán está bajo el agua?

Entre mayo y diciembre de 2025, el gobierno nacional transfirió $35.000 millones a la provincia de Tucumán bajo el concepto de Aportes del Tesoro Nacional para el Plan Pre-Lluvia. El objetivo era concreto: alquilar maquinaria pesada para dragar ríos y limpiar canales antes de la temporada de lluvias. Sin embargo, los decretos del Ejecutivo tucumano muestran que solo se ejecutaron $10.515 millones. El 70% restante quedó sin usar.

El dinero no desapareció. Está en algún cajón de la administración provincial. Pero los ríos llegaron al verano sin dragado, los canales sin limpieza, y cuando cayeron 170 milímetros de lluvia en tres horas, el agua no tuvo por dónde irse.


💬 La naturaleza no inundó Tucumán. La decisión de no gastar $24.000 millones en prevención fue la que inundó Tucumán.


El dinero, los decretos y lo que no se hizo

El cronograma de fondos es impecable. En mayo llegaron $5.000 millones. En junio, $3.500 millones. En julio, otros $3.500 millones. En noviembre, $5.000 millones más. Y en diciembre, el pico: $20.000 millones de una sola vez. Doce meses de transferencias regulares. Doce meses de señales de alerta climática. Doce meses de inacción.

Porque lo que el Boletín Oficial registra como gastos efectivos es apenas esto: $180 millones para alquiler de maquinarias en julio y $335 millones en noviembre. Quinientos quince millones de pesos en maquinaria para dragar ríos en una provincia que tiene cientos de kilómetros de cauces. En ese mismo período, cayeron lluvias récord en el norte argentino. Las alertas meteorológicas estaban disponibles para cualquiera que quisiera leerlas.


📦 RECUADRO — LOS NÚMEROS DEL ABANDONO

💰 Fondos nacionales para prevención: $35.000 millones 💸 Gastado en dragado y limpieza de cauces: $515 millones (1,5%) 🗑️ Sin ejecutar: más de $24.000 millones 🌊 Precipitación que desató el desastre: 170 mm en 3 horas 👥 Evacuados: 10.000 familias 📅 Días que lleva Niogasta bajo el agua: 60 días 🚣 Única forma de llegar a Niogasta: kayak, 4 km de travesía 👮 Delegado comunal de Niogasta: desaparecido


Niogasta: el pueblo que el Estado abandonó dos veces

Niogasta no es la catástrofe del 10 de marzo. Es una catástrofe que empezó en enero. Familias enteras sobreviven aisladas desde hace dos meses sin luz, sin agua potable y sin rastro del delegado comunal. La única ayuda que llega viene de voluntarios de Guardavidas Unidos que hacen cuatro kilómetros en kayak para llevarles mercadería.

La vecina Carolina Cardozo lo resume con una desesperación que duele: «Pedimos que nos conecten al menos dos horas la energía eléctrica. Solo eso. Dos horas para poder llenar el tanque y bañarnos.» Dos horas de luz. Ese es el pedido. En pleno siglo XXI. En una provincia que recibió $35.000 millones para evitar exactamente esto.

Sin electricidad, no hay bombas de agua. Sin bombas, no hay agua potable. Sin agua potable, entre el calor y el barro, el riesgo de enfermedades crece cada hora que pasa.


La alianza que explica el silencio

Jaldo es uno de los gobernadores peronistas que mejor se lleva con Milei. Sus legisladores votan habitualmente con el oficialismo nacional en el Congreso, separados de los bloques de Unión por la Patria. En consecuencia, la pregunta que nadie en el gobierno nacional quiere responder es evidente: ¿por qué Milei transfirió $35.000 millones y nunca pidió rendición de cuentas sobre su ejecución?

La alianza política tiene un precio. En este caso, ese precio lo pagan los vecinos de Niogasta remando cuatro kilómetros para conseguir un poco de comida. Lo pagan las 10.000 familias evacuadas que perdieron todo. Lo pagan los chicos que no van a la escuela desde hace semanas.

En Niogasta, la única ley que rige es la de la supervivencia. Y la única ayuda que llegó vino remando, con sus propias fuerzas, sin ningún apoyo del Estado.

Jaldo tenía la plata. Eligió no usarla. Y Milei no le pidió explicaciones. Esa es la responsabilidad política de la catástrofe de Tucumán.

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