La prisión domiciliaria otorgada a Konstantin Rudnev, acusado de encabezar la denominada secta rusa en Bariloche, no se hará efectiva de inmediato. La Fiscalía Federal interpuso un recurso de apelación, por lo que la medida quedó sujeta a revisión por una instancia superior. Hasta que no haya una resolución firme, Rudnev continuará bajo el régimen de detención actual.
La causa se inició en marzo de 2025, tras una denuncia realizada por un hospital de Bariloche ante la presencia de una mujer rusa embarazada en situación de vulnerabilidad. A partir de ese episodio, la Justicia Federal abrió una investigación por presunta trata de personas, con múltiples allanamientos y detenciones en distintas provincias. El expediente tomó rápidamente repercusión nacional.
En total, más de veinte personas fueron imputadas, aunque la mayoría recuperó la libertad bajo condiciones procesales. Rudnev fue el único que permaneció detenido de manera continuada, al ser señalado por la fiscalía como el presunto líder del grupo. Esa situación fue uno de los puntos más cuestionados por la defensa.
El abogado Carlos Broitman en declaraciones al diario Río Negro sostuvo que el expediente no contiene pruebas directas que acrediten la existencia de una organización criminal dedicada a la trata. Según explicó, no hay testimonios consistentes que indiquen coerción, amenazas o privación ilegítima de la libertad. A su criterio, la acusación se sostiene más en interpretaciones que en hechos verificables.
Broitman también cuestionó el uso del término “secta” y sostuvo que se trata de una calificación mediática que condicionó la investigación desde sus inicios. En declaraciones públicas, afirmó que las personas involucradas eran adultos que tomaron decisiones voluntarias. Para la defensa, esa distinción será central en el debate judicial.
Además, el abogado señaló que la excarcelación de la mayoría de los imputados demuestra la fragilidad de la hipótesis original. Aseguró que, si existiera una estructura criminal organizada, la Justicia no habría dispuesto tantas libertades. En ese marco, insistió en que Rudnev fue tratado de manera desigual dentro del expediente.
La defensa adelantó que continuará impulsando pedidos de revisión tanto de la prisión preventiva como de la calificación legal del caso. El próximo 3 de abril será clave, cuando la Fiscalía Federal deba presentar la acusación formal y definir si la causa avanza a juicio oral. Allí, según Broitman, se pondrá a prueba la solidez real de la investigación.




