“En precio y calidad estamos mejor que China”: el Rey de La Salada contradijo a Caputo y aseguró que la ropa “no está cara”

Mientras gran parte de la industria textil advierte sobre las consecuencias de la apertura de importaciones y la dificultad para competir con los precios de la ropa china, Jorge Castillo —conocido como el “Rey de La Salada”— se expresó en sentido opuesto y sostuvo que el sector local puede ofrecer productos más baratos y de mejor calidad que los importados.

En declaraciones a Radio 750, Castillo cuestionó los dichos del ministro de Economía, Luis Caputo, quien afirmó que los argentinos compran ropa en el exterior porque en el país es demasiado cara. “Decir que un laburante se va a Miami a comprar ropa es una mentira o, como mínimo, un comentario extremista. Hay trabajadores que no llegan a fin de mes. Argentina no tiene un solo nivel de bolsillo”, sostuvo.

En ese marco, aseguró que los precios de la indumentaria local no son elevados. “La ropa no está cara. Nosotros ya estábamos más baratos que China y con mejor calidad”, afirmó, al recordar una experiencia previa a su detención en 2017, cuando intentó instalar un esquema comercial similar al de La Salada en Estados Unidos.

Según detalló, en aquel momento los productores argentinos ofrecían jeans por mayor a USD 5, con un costo de flete de USD 1, mientras que los fabricantes chinos vendían el mismo producto a USD 12. “Ya ahí les sacábamos más del 50%. Y por menor, ellos vendían a USD 18. Son precios que yo vi”, aseguró.

Castillo afirmó que la situación actual mantiene una lógica similar. “Hoy, en precio y en calidad, estamos mejor que China. Hay de todo. Mandé a recorrer Flores y La Salada: hoy un jean arranca en 9.000 o 12.000 pesos, unos 6 dólares”, señaló.

Para el empresario, la diferencia de precios que se observa en algunos centros comerciales responde a márgenes de ganancia elevados y no a los costos de producción. “Muchas marcas que ves en lugares ‘conchetos’ venden jeans a los que les sacan la etiqueta y les ponen otra. Nada más”, sostuvo.

Además, rechazó la idea de que exista un único patrón de consumo. “En Argentina hay bolsillo para todo. El que viaja a Miami, la tiene. Esto ya lo vimos en los ‘90. La Salada crece porque no es como dice Caputo”, afirmó.

Las declaraciones de Castillo contrastan con la postura mayoritaria del sector. Días atrás, el presidente de la Cámara Industrial de la Indumentaria Rosario, Mario Giambattistelli, advirtió sobre el impacto negativo de la liberalización de importaciones en las pymes textiles y denunció una “destrucción sistemática de la industria nacional”.

Según el dirigente, el proceso importador “se ha recrudecido” y muchas empresas se vieron obligadas a reconvertirse. “Como pymes nos dijeron que no existimos y que no les interesamos”, reveló tras una reunión con funcionarios nacionales.

Giambattistelli indicó que cerca del 80% de las fábricas que integran la entidad pasaron a ser importadoras y que en Rosario cerraron entre 40 y 50 plantas textiles importantes en el último tiempo. Además, señaló que el número de importadores registrados casi se triplicó en un año, pasando de poco más de 900 a cerca de 2.500.

Deja un comentario

Desarrollo Web Efemosse