En un nuevo intento por captar dólares, el ministro de Economía Luis Caputo lanzó una ofensiva pública contra los bancos privados por exigir documentación sobre el origen de los depósitos en moneda extranjera y los acusó de “romper las pelotas” con controles que, según su visión, ya no corresponderían tras la sanción de la Ley de Inocencia Fiscal.
A través de redes sociales, Caputo instó a los ahorristas con dólares no declarados a acudir directamente al Banco Nación, donde —aseguró— podrán depositar y operar “inmediatamente” con esas divisas, sin los requisitos de control que mantienen las entidades privadas.
La operatoria promovida
Según el ministro, quienes se adhieran al régimen de ganancia simplificado podrán:
- Depositar dólares no declarados en el Banco Nación
- Disponer de ellos de forma inmediata
- Usarlos para consumo o ahorro con interés
Todo ello, afirmó, “cumpliendo estrictamente la ley”, a pesar de que la norma todavía no fue reglamentada.
El rol del Banco Nación
El Banco Nación respaldó de inmediato la iniciativa y difundió un comunicado en el que aseguró estar preparado, a través de sus más de 700 sucursales y canales digitales, para recibir consultas y depósitos en el marco de la nueva ley.
La estrategia apunta a eludir los controles de compliance que siguen aplicando los bancos privados, en línea con regulaciones antilavado y exigencias internacionales, y refleja la urgencia oficial por incrementar la oferta de divisas en un contexto de escasez de dólares.
Críticas y riesgos
El planteo de Caputo generó cuestionamientos por:
- Incentivar operaciones con fondos no declarados sin reglamentación vigente
- Presionar públicamente a los bancos para relajar controles
- Exponer al sistema financiero a eventuales conflictos regulatorios y de supervisión
La movida se inscribe en la política del Gobierno de captar dólares “a como sea”, aun a costa de tensiones con el sistema financiero y de señales contradictorias sobre controles fiscales y financieros.





