El Ejército habló de decenas de muertos, pero aún no hay una cifra oficial consolidada

La Fuerza Armada venezolana denunció asesinatos “a sangre fría” durante el operativo militar de Estados Unidos. Reportan víctimas militares y civiles tras los bombardeos en Caracas y zonas aledañas.

La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) denunció este domingo que el operativo militar ejecutado por Estados Unidos en territorio venezolano para capturar al presidente Nicolás Maduro dejó decenas de muertos, aunque hasta el momento no existe una cifra oficial consolidada de víctimas fatales y heridos.

En un comunicado leído en cadena nacional por el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, el alto mando militar acusó a Washington de haber actuado “a sangre fría” durante la captura de Maduro y de la primera dama, Cilia Flores, y afirmó que entre los fallecidos hay integrantes del anillo de seguridad presidencial, efectivos de distintas unidades militares y civiles alcanzados por los bombardeos.

Las declaraciones se produjeron mientras comenzaban a conocerse estimaciones parciales sobre el impacto humano de los ataques lanzados durante la madrugada del sábado. Según cifras citadas por el New York Times a partir de fuentes oficiales venezolanas, el operativo estadounidense podría haber dejado al menos 80 muertos, entre personal militar y población civil, como consecuencia de bombardeos en zonas residenciales de Caracas y sus alrededores. Sin embargo, las autoridades venezolanas no difundieron aún un parte oficial definitivo.

“Cobarde secuestro”

En su mensaje, la FANB calificó la captura de Maduro como un “cobarde secuestro” y denunció ataques directos contra la población civil. “Luego de asesinar a sangre fría a gran parte de su equipo de seguridad, soldados, soldadas y ciudadanos inocentes, procedieron a la captura del presidente constitucional”, afirmó Padrino López.

Uno de los episodios más graves se registró en Catia La Mar, una zona costera cercana al aeropuerto internacional de Maiquetía, donde un ataque aéreo impactó contra un edificio residencial. De acuerdo con testimonios recogidos por medios internacionales, una mujer de 80 años murió y otras personas resultaron heridas, además de registrarse daños materiales en viviendas del sector.

También se reportaron bombardeos y daños en instalaciones militares estratégicas, entre ellas el complejo de Fuerte Tiuna, la base aérea de La Carlota y otras dependencias ubicadas en Caracas y el estado Miranda. El organismo Monitor de Víctimas difundió un listado preliminar con 18 fallecidos, en su mayoría jóvenes pertenecientes al Batallón de Seguridad Presidencial, aunque fuentes oficiales estiman que el número de efectivos muertos podría ser mayor.

Posición institucional y transición

Padrino López reiteró que Maduro “sigue siendo el auténtico líder constitucional” y exigió su liberación inmediata, así como la de Cilia Flores. Aseguró además que la FANB permanece “unida y cohesionada” frente a lo que calificó como una agresión extranjera.

En el mismo mensaje, la institución castrense reconoció la decisión de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia que designó a la vicepresidenta ejecutiva Delcy Rodríguez como presidenta encargada por un período inicial de 90 días, con el objetivo de garantizar la continuidad administrativa del Estado. El tribunal aclaró que la medida no implica un pronunciamiento sobre la existencia de una falta absoluta del jefe de Estado.

La FANB también expresó su respaldo al estado de conmoción exterior, que otorga facultades extraordinarias al Ejecutivo, incluyendo la movilización de tropas y la protección de infraestructuras estratégicas, aunque el decreto aún no fue publicado oficialmente.

Costo humano y reacciones internacionales

En paralelo, hospitales de Caracas y zonas cercanas recibieron decenas de heridos, algunos de gravedad. Organizaciones médicas informaron que al menos 90 personas fueron atendidas por lesiones vinculadas a los bombardeos, aunque advirtieron que la cifra podría aumentar.

Desde Washington, el presidente Donald Trump aseguró que no hubo bajas entre las tropas estadounidenses, aunque reconoció que algunos efectivos resultaron heridos. También mencionó la posible muerte de ciudadanos cubanos que integrarían el esquema de seguridad del gobierno venezolano, extremo que no fue confirmado oficialmente.

La operación militar generó reacciones de repudio tanto en Venezuela como a nivel internacional. El Consejo Nacional Electoral denunció ataques contra instalaciones públicas y viviendas civiles, mientras que Amnistía Internacional advirtió que la incursión podría constituir una violación del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas, y alertó sobre el riesgo de una escalada de violencia.

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