Un área de 50 por 70 metros cedió en la madrugada del martes en Mafalda al 900. Sesenta y cinco vehículos quedaron aplastados bajo los escombros. La Justicia porteña inició una causa por estrago y reclamó la documentación de la obra.
A las 4:30 de la madrugada del martes, los vecinos del complejo habitacional de Mafalda al 900, en el barrio porteño de Parque Patricios, escucharon un ruido que describieron como un trueno. En segundos entendieron que no era la tormenta: el patio interno del edificio había colapsado sobre las cocheras del subsuelo, destruyendo todo a su paso. 65 vehículos quedaron sepultados bajo los escombros. Más de 300 personas debieron ser evacuadas de forma preventiva.
El derrumbe se produjo en un complejo que integra el programa PRO.CRE.AR y forma parte del desarrollo conocido como Estación Buenos Aires, ubicado detrás del estadio del club Huracán. Según datos oficiales del Gobierno de la Ciudad, ese predio está compuesto por 56 edificios, más de 2.300 departamentos, 1.049 cocheras y 74 locales comerciales. El área colapsada fue de aproximadamente 50 por 70 metros, según informaron fuentes de Bomberos de la Ciudad.
La noche que nadie olvidará
Los testimonios de los vecinos reflejan el pánico de una madrugada que comenzó como cualquier otra y se convirtió en una emergencia. «De repente escuchamos como un trueno y pensamos que era la tormenta. Salí al balcón y no había nada. Ahí empecé a escuchar las alarmas de los autos y entré en razón de que todo el parque se había caído. Enseguida empecé a golpearle a los vecinos, a sacar a mis hijos y salir», relató uno de los afectados.
Otro vecino describió la salida apresurada en términos que resumen la impotencia de la situación: «Fue sorpresivo porque nos agarró la mitad de la noche, salimos con lo puesto y las mascotas». Y agregó: «Los vecinos nos estuvieron ayudando, empezaron a gritar ‘hay peligro de derrumbe’. Yo vivo en el frente del edificio, no veo el patio, pero cuando bajé vi que había un colapso».
La frase que circuló en redes y medios como síntesis del estado de los vehículos fue la de otro damnificado, que al ver su auto completamente destruido bajo los escombros resumió el panorama con brutal simpleza: «Mi auto quedó como una hostia».
Un problema que venía de años
Lo que ocurrió en la madrugada del martes no fue un hecho repentino ni imprevisible, según el relato de los propios vecinos. Las filtraciones en la cochera eran un problema conocido y denunciado desde hacía años ante la empresa constructora responsable del complejo. «Venía filtrando la cochera desde hace un par de años. Cuando llueve pierde mucho. Después de cuatro años logramos que empezaran a hacer los trabajos, hicieron cuatro agujeros locos hace cuatro meses y ahí está el desastre», señaló uno de los afectados.

Al momento del colapso, la constructora se encontraba ejecutando precisamente trabajos de refacción por esas filtraciones. La descripción del patio antes del derrumbe es elocuente: «El patio era como una pileta llena de tierra. Eso cedió porque dejaron los pozos abiertos y con la lluvia, cedió». La investigación preliminar sugiere que la losa construida para contener la tierra sobre el estacionamiento no habría soportado el peso previsto, lo que desembocó en el colapso.
El operativo de emergencia
En el lugar trabajaron Bomberos de la Ciudad, el Grupo Especial de Rescate, efectivos de la Comisaría Vecinal 4-D de la Policía de la Ciudad y la división K9 de búsqueda en estructuras colapsadas. Se cortaron los suministros de electricidad y agua, se procedió a desactivar las alarmas de los vehículos aplastados y se realizó un relevamiento completo de los vecinos para verificar que no hubiera personas atrapadas.
La buena noticia en medio del caos fue que no se registraron heridos ni personas atrapadas. El horario del derrumbe —las 4:30 de la madrugada— fue determinante: las cocheras estaban vacías de personas en ese momento. «Por ahora hubo pérdidas materiales, no hubo ningún muerto ni heridos porque ocurrió a las 4 de la mañana», precisó Federico, uno de los vecinos afectados.
La Justicia interviene: causa por estrago
Horas después del derrumbe, la fiscal María del Rosario Selvatici, titular de la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N°31 de la Ciudad de Buenos Aires, inició una investigación y calificó el expediente bajo el delito de estrago. Entre las medidas ordenadas se destacan la recopilación de toda la documentación de la obra —incluyendo los permisos de construcción y los datos del ingeniero y el administrador responsables— y la requisa de filmaciones de cámaras de seguridad de los últimos 30 días y desde el inicio de la construcción.
Mientras la pericia técnica no esté concluida, los vecinos no pueden regresar a sus hogares ni retirar sus pertenencias. La incertidumbre es total: no saben cuándo podrán volver, no saben en qué estado están sus departamentos y no saben si los seguros cubrirán los daños, especialmente en los casos de propietarios que aún están pagando sus unidades bajo el plan PRO.CRE.AR.

«Lo más complejo es que no sabemos cuándo vamos a volver a casa», sintetizó Maga Arendts, otra de las vecinas afectadas. Una frase que resume la situación de cientos de familias que salieron de sus hogares en la madrugada del martes y todavía no saben cuándo podrán volver





