El último día de 2025 comenzó con el peor escenario posible para el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA): temperaturas superiores a los 30 grados y un apagón masivo que dejó sin suministro eléctrico a casi un millón de usuarios en la Ciudad y el Conurbano bonaerense. El corte, que se extendió durante varias horas de la madrugada, fue atribuido por Edesur a un incendio en una de sus subestaciones.
El colapso del sistema se produjo cerca de las 22 horas del martes, luego de una jornada agobiante. En ese momento, amplias zonas del sur del AMBA quedaron completamente a oscuras, justo cuando el consumo eléctrico se encontraba en niveles elevados por el uso intensivo de equipos de refrigeración.
Recién pasada la medianoche, la empresa distribuidora emitió un escueto comunicado en sus redes sociales. Allí informó que “una falla en la Subestación Bosques generó una afectación que alcanza a diferentes subestaciones de Capital Federal y el Conurbano”, y aseguró que los equipos técnicos trabajaban en el lugar y que el suministro sería restablecido de manera progresiva.
La magnitud del apagón quedó expuesta poco antes de las 4 de la madrugada. Según los datos oficiales del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), a esa hora había 952.036 usuarios sin servicio eléctrico. Minutos después, Edesur afirmó que más del 50% de los clientes afectados ya había recuperado el suministro y, a las 4.26, aseguró que el 96% contaba nuevamente con energía.
Sin embargo, al amanecer del miércoles, la situación distaba de estar completamente normalizada. Pasadas las 7.30, la página del ENRE indicaba que más de 16.000 hogares continuaban sin luz, en medio de una nueva jornada de calor extremo.
Entre los barrios porteños afectados se encontraron Recoleta, Flores, Caballito, Almagro, Constitución, Monserrat, Parque Avellaneda, Parque Patricios, San Cristóbal, San Nicolás, Vélez Sarsfield, Villa del Parque, Villa Devoto y Villa Soldati. Del lado del Conurbano bonaerense, el corte impactó en localidades como Luis Guillón, Monte Grande, Gerli, Canning, Lanús, Banfield, Lomas de Zamora, Temperley y Bernal, entre otras.
Fin de año, ola de calor y temor a nuevos cortes
El apagón masivo encendió todas las alarmas en el AMBA, ya que el pico de la ola de calor se espera para este mismo 31 de diciembre, en plena previa de los festejos de Año Nuevo. Según el Servicio Meteorológico Nacional, la temperatura máxima podría alcanzar los 39 grados, con ráfagas de viento de hasta 50 kilómetros por hora durante la madrugada.
Por la tarde, además, no se descarta la aparición de chaparrones aislados, con probabilidades de precipitación que oscilarán entre el 10% y el 40%.
El corte de luz volvió a exponer la fragilidad del sistema eléctrico frente a eventos climáticos previsibles, en un contexto marcado por aumentos sostenidos en las tarifas y reiterados problemas en la calidad del servicio. Con temperaturas extremas y una demanda en ascenso, el temor a nuevos apagones vuelve a instalarse entre los usuarios del AMBA.





