Adorni pagó 2,5 millones de dólares en mensajes masivos a una empresa que compite contra sí misma

Tailhade destapó cuatro licitaciones de la órbita Adorni para mandar SMS, mails y llamadas masivas. Las empresas ganadoras y perdedoras comparten socios, domicilios y empleados. El dueño de la firma favorecida también maneja financieras denunciadas por extorsión a deudores.


Dos millones y medio de dólares. Para mensajes. Sin destino conocido. Sin base de datos declarada. Sin explicación pública.

Eso adjudicó Manuel Adorni el 30 de diciembre de 2025 —en silencio, entre fiestas— a la empresa ATX SA. Primero lo hizo como secretario de Comunicación cuando lanzó la licitación en mayo. Después lo firmó como jefe de Gabinete cuando la cerró en diciembre. El mismo hombre. Las dos puntas del contrato.

Lo que compró el Estado: 36 millones de SMS. 600 millones de mails. 12 millones de llamadas automatizadas. Para 2026. Sin que nadie haya explicado para qué, a quiénes ni con qué datos.

El diputado nacional Rodolfo Tailhade cruzó los registros societarios con las actas de apertura del sistema oficial de compras. Lo que encontró es manual de licitación trucada.

Tres empresas se presentaron. Las tres se conocían.

ATX SA, Area Tech SA y Movilgate SRL. Tres nombres. Una sola red.

Area Tech comparte domicilio en Pedro Chutro, Parque Patricios con ATX. Su presidente, Pablo Casal, fue socio del presidente de ATX, Rubén Santiago Ward, en Lugalu SA —misma dirección—. Area Tech no presentó garantía de oferta. Quedó afuera. Así funciona la puesta en escena: una empresa se cae para que parezca que hubo competencia.

Rodrigo Páez Canosa, director suplente de ATX, trabajó en Area Tech, en Lugalu y en Movilgate. Filósofo de profesión. Operador de tres empresas que compiten entre sí en licitaciones del Estado.


📋 RECUADRO | El precio que se contradice a sí mismo

En la licitación que ganó, ATX cobró 0,045 dólares por SMS. En una segunda licitación —mismo servicio, misma secretaría— ATX cotizó 0,076 dólares por SMS: un 69% más caro. No hay justificación técnica posible. El precio sube o baja según conviene ganar o perder.


Un palo verde más para mensajes. Financiado con deuda externa.

La Secretaría de Innovación —también Adorni— licitó 24 millones de SMS adicionales. Pliego: 29 de diciembre. Apertura: 27 de enero. Velocidad récord. La oferta más baja: Movilgate, 936.015 dólares. Pero todavía falta la firma de Adorni. El que viaja a Punta del Este y a Nueva York. El que licitó, adjudicó y ahora tiene que volver a firmar.

Este contrato se paga con plata del Banco Mundial. Deuda pública. Para mensajes sin destinatario declarado.

La familia Bidone: dos empresas, un apellido, dos precios.

Tercer caso. Secretaría de Innovación. Licitación para 36 millones de mails. Apertura: 2 de febrero de 2026.

Oferta más baja: Tsoft Informática SAS. Socios: Aníbal Juan, Laura Iris, Verónica Martha y Pablo Aníbal Bidone. Precio: 857.944 dólares.

Segunda oferta: Tecnosoftware SA. Socios: Aníbal Juan, Laura Iris, Verónica Martha y Pablo Aníbal Bidone. Precio: 999.804 dólares.

La misma familia. Dos empresas. Dos valores distintos. Una sola intención: asegurarse el contrato y tener un competidor de respaldo.

En esa misma apertura, ATX volvió a aparecer —esta vez con la oferta más cara, 1.638.599 dólares—. Y Area Tech también, con 1.229.020 dólares. Las empresas que se «compiten» entre sí en una licitación aparecen juntas en la siguiente. El círculo no se rompe.

Ward: el hombre que cobra del Estado y le cobra a los endeudados.

Rubén Santiago Ward, presidente de ATX, es también dueño de Exi Group y 5OL. Financieras. El negocio: comprar deudas baratas y cobrarlas caro. Miles de denuncias por hostigamiento. Llamadas a familiares. Llamadas a jefes. Reclamos de deudas ya pagadas, deudas que nunca existieron, deudas prescriptas.

Un gobierno que encarece el crédito, congela salarios y genera endeudamiento masivo le da millones de dólares al empresario que espera del otro lado cuando no podés pagar.

No es casualidad. Es modelo.

Lo que falta saber —y nadie responde.

¿A quién le van a mandar esos 648 millones de mensajes? ¿Con qué base de datos? ¿Qué va a decir cada SMS, cada mail, cada llamada automatizada? ¿Quién autorizó el uso de esos datos personales?

Ninguna de las licitaciones responde esas preguntas. Ningún funcionario salió a explicarlo.

Tailhade anunció denuncias ante la Oficina Anticorrupción y la SIGEN, y pedirá interpelación parlamentaria. El Banco Mundial tiene mecanismos de auditoría para contratos financiados con sus fondos. Están activados —o deberían estarlo

Deja un comentario

Desarrollo Web Efemosse