La senadora y ex ministra Patricia Bullrich aseguró que el ataque con un paquete explosivo en la Escuela Superior de Gendarmería “no estuvo ligado a lo que sucedió en estos días”, descartando cualquier relación con las recientes protestas sociales en Buenos Aires. Sus declaraciones generan repercusión política en medio de la investigación federal.
La dirigencia política y de seguridad tuvo hoy un pronunciamiento clave tras el atentado con explosivos en la Gendarmería: Patricia Bullrich, jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, manifestó que no existe conexión entre la detonación y las manifestaciones que sacudieron la ciudad durante el tratamiento de la reforma laboral.
El mensaje de tranquilidad
Bullrich sostuvo en una entrevista radial que la información que maneja —y su conversación con la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva— indica que la explosión no está vinculada con las protestas laborales o sindicales recientes. “No han llegado a tanto”, dijo para llevar tranquilidad, en un intento por quitarle dramatismo político al episodio.
Este tipo de posicionamientos suelen buscar anclar la percepción pública en la idea de que el ataque fue un hecho aislado y no parte de un conflicto más amplio.
Repercusiones y debate político
La respuesta política llegó en un tramo de alta tensión, con fuertes debates sobre seguridad interna, protestas sindicales y el clima social en torno a reformas de agenda gubernamental. La declaración de Bullrich fue leída por sectores opositores como un intento de desvincular el hecho de la conflictividad social reciente, mientras que otros piden a las autoridades profundizar las líneas de investigación.
En el oficialismo, la versión de Bullrich fue acompañada por la ministra Monteoliva, quien coordinó la respuesta institucional tras la detonación y participó en las gestiones con fuerzas de seguridad para contener el episodio.
📌 Recuadro contextual – Clima político actual
En las últimas semanas, la discusión sobre la reforma laboral y la respuesta de los sindicatos generó un clima de conflictividad social más intenso de lo habitual, con movilizaciones y protestas de alto perfil. Esto convirtió cualquier hecho de violencia en foco de debate político inmediato.
La investigación judicial continúa bajo el fuero federal, con peritajes en curso sobre el artefacto explosivo, su origen y motivaciones posibles. Esa investigación, más allá de las declaraciones políticas, será clave para determinar responsabilidad y motivación real.




