Acciones y bonos extendieron su recuperación mientras el dólar financiero marcó su nivel más bajo desde septiembre. El mercado apuesta a la continuidad del ajuste fiscal y a una menor volatilidad cambiaria, aunque persisten interrogantes sobre la economía real.
La jornada financiera volvió a cerrar en terreno positivo y reforzó el clima de optimismo que domina la plaza local en las últimas ruedas. El S&P Merval avanzó con subas generalizadas, los bonos soberanos en dólares registraron nuevas mejoras y el tipo de cambio financiero retrocedió hasta niveles que no tocaba desde septiembre.
El movimiento combina señales de confianza en el frente fiscal con una menor demanda de cobertura cambiaria. En el mercado consideran que la disciplina monetaria y la continuidad del superávit fiscal funcionan como ancla para la volatilidad.
Las acciones del sector energético y bancario lideraron las subas, en un escenario donde los inversores privilegian compañías vinculadas a generación de divisas y estabilidad regulatoria.
Bonos y riesgo país
La recuperación de los bonos en dólares permitió una compresión del riesgo país, indicador clave para medir la percepción de solvencia. Aunque el nivel sigue elevado en términos históricos, el retroceso reciente alimenta expectativas de mayor estabilidad.
La mejora en la curva de deuda refleja una apuesta a que el Gobierno sostendrá el sendero de ajuste fiscal sin sobresaltos políticos inmediatos.
Dólar y brecha
El dólar financiero marcó un nuevo retroceso y se ubicó en mínimos de varios meses. La brecha cambiaria se mantiene contenida, lo que reduce presiones inflacionarias indirectas y mejora expectativas de corto plazo.
Sin embargo, economistas advierten que la evolución del tipo de cambio dependerá de factores estructurales: nivel de reservas, ritmo de inflación y desempeño de la actividad





