El Gobierno oficializó este viernes un aumento del 2,9% para las jubilaciones que comenzará a regir en marzo, en línea con el dato de inflación informado por el INDEC correspondiente a enero de 2026.
Según la resolución 38/2026 publicada en el Boletín Oficial, el haber mínimo pasará a ser de $369.600,88, mientras que el haber máximo alcanzará los $2.487.063,95.
Cómo quedan las prestaciones
El incremento también impacta en otras prestaciones del sistema previsional. La Prestación Básica Universal (PBU) ascenderá a $169.075,53 a partir de marzo, mientras que la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) se ubicará en $295.680,70.
Por el momento, la ANSES no confirmó el pago del bono extraordinario de $70.000, congelado desde el inicio de la gestión del presidente Javier Milei.
El bono, bajo la lupa
De acuerdo con un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), para mantener el poder adquisitivo original frente a la evolución del haber básico, el bono debería haber ascendido a $177.485 en diciembre de 2025.
El mismo estudio señala que, con la fórmula anterior de movilidad, en diciembre los jubilados que perciben la mínima habrían cobrado $434.279 sin bono, frente a los $340.886 que recibieron bajo el esquema actual.
“La fórmula anterior, en el tiempo, hubiera sido superadora para los haberes jubilatorios, y se la eliminó intencionalmente antes de que se produjeran las mejoras”, sostiene el informe.
Cambio de fórmula y pérdida de poder adquisitivo
El actual mecanismo de actualización fue establecido por el DNU 274/2024, que dispuso ajustes mensuales por inflación. Según el CEPA, el esquema derogado —basado en indicadores con rezago— permitía recomponer ingresos cuando la inflación comenzaba a desacelerarse.
El decreto se implementó tras el fuerte salto inflacionario de diciembre de 2023 y enero de 2024, cuando los precios acumularon un alza cercana al 45%. En enero de 2026, la inflación mensual fue del 2,9% y la variación interanual alcanzó el 32,4%.
El análisis sostiene que, con el sistema vigente, las jubilaciones acompañan la inflación, pero no logran recuperar la pérdida acumulada desde el inicio de la actual gestión. La situación es más crítica para quienes perciben la mínima, debido al congelamiento del bono.
Entre marzo de 2024 y diciembre de 2025, los haberes se incrementaron un 154%, pero la jubilación mínima con bono subió solo 101%, según el CEPA.
Fin de la moratoria y mayor restricción
En paralelo, el Gobierno decidió no prorrogar la moratoria previsional desde marzo de 2025, lo que restringe el acceso a la jubilación para quienes no cuentan con 30 años de aportes.
Según el CEPA, “9 de cada 10 mujeres y 8 de cada 10 varones” que alcanzan la edad de retiro no logran cumplir con los requisitos y deben acceder a la PUAM, que equivale al 80% de la jubilación mínima y exige 65 años para las mujeres, cinco más que la edad jubilatoria ordinaria.
En este contexto, la falta de confirmación del bono extraordinario vuelve a colocar en el centro del debate la situación de los ingresos de los jubilados, especialmente de quienes perciben la mínima y dependen de ese refuerzo para sostener su poder adquisitivo.





