La sentencia se conocerá en las próximas horas. La fiscalía pidió prisión condicional e inhabilitación para ejercer la medicina. Los detalles del caso que conmocionó a General Roca.
La ciudad de General Roca aguarda este martes la resolución final de una de las causas judiciales más sensibles de los últimos años. A las 12:30, el juez dará a conocer la pena definitiva contra el anestesiólogo Mauricio Atencio Krause, declarado penalmente responsable por la muerte de Valentín Mercado Toledo, el niño de cuatro años que falleció durante una intervención quirúrgica.
Atencio Krause fue hallado culpable del delito de homicidio culposo, en un proceso que generó una fuerte conmoción social por la edad de la víctima y por las circunstancias en las que ocurrió el hecho.
El pedido de la fiscalía y los agravantes
Durante la audiencia de determinación de pena, el Ministerio Público Fiscal solicitó una condena de tres años de prisión de ejecución condicional y diez años de inhabilitación para ejercer la medicina, pedido que fue acompañado en su totalidad por la querella.
El fiscal subrayó el profundo impacto que la muerte del niño tuvo sobre su entorno familiar y educativo. “El evento ha sido traumático para la familia por donde se lo mire”, expresó, al recordar los testimonios de la madre de Valentín, su abuela afectiva y la maestra del jardín, quien relató lo que significó volver a clases sin el niño.
La acusación remarcó como agravante central la edad de la víctima y señaló que la pérdida trascendió el ámbito familiar, afectando a toda la comunidad.
El uso del celular y la falta de reacción
Según se acreditó en el juicio, el anestesiólogo no prestó la debida atención al monitoreo del paciente durante la cirugía.
“Solo tenía que mirar el aparato que monitoreaba al niño, o incluso con observarlo podría haber detectado lo que sucedía”, sostuvo el fiscal.
En ese sentido, la fiscalía afirmó que el imputado utilizaba su teléfono celular, permanecía sentado y llegó incluso a salir del quirófano para buscar un cargador, sin dejar a otro profesional a cargo, lo que habría agravado el cuadro clínico.
Otro de los agravantes señalados fue la falta de reacción inmediata ante la crisis. De acuerdo con la acusación, fue necesaria la intervención de tres anestesiólogos adicionales y una cirujana pediátrica para cambiar el tubo y restablecer signos vitales, aunque esas maniobras se realizaron de manera tardía. Para la fiscalía, esa sucesión de omisiones terminó provocando la muerte del niño.
Como único atenuante, el Ministerio Público mencionó el buen comportamiento procesal del imputado y la ausencia de antecedentes penales.
La postura de la defensa
La defensa particular solicitó la aplicación del mínimo legal y pidió que, en caso de imponerse una inhabilitación, esta se limite exclusivamente al ejercicio de la medicina pediátrica.
El abogado defensor sostuvo que Atencio Krause no fue indiferente a lo ocurrido y afirmó que su salud se vio deteriorada durante el proceso judicial. “El imputado es empático, su vida cotidiana se ha visto afectada”, expresó ante el tribunal.





