El cabo, que se encontraba uniformado y con el arma reglamentaria, denunció además el abandono de la obra social y del Hospital Churruca. Fue retirado del lugar y trasladado a la sede de la PFA.
Un agente de la Policía Federal Argentina protagonizó este miércoles una protesta inusual frente a la Casa Rosada, donde se esposó a una de las rejas del edificio para reclamar por los bajos salarios y denunciar presuntos hechos de corrupción interna. El efectivo fue identificado como Miguel Ángel Montiel, cabo de la fuerza.
Según relató el propio policía ante los medios presentes, percibe un salario mensual de alrededor de 750.000 pesos, un ingreso que —aseguró— no le alcanza para cubrir sus gastos básicos, lo que lo obliga a realizar otros trabajos para poder subsistir. “Nos sacan la plata del bolsillo”, expresó durante la protesta.
Montiel se presentó uniformado y portando su arma reglamentaria. También llevaba una pancarta con la inscripción “PFA corrupción – Superintendencia de Transporte”, en la que apuntaba contra presuntas irregularidades dentro de la institución.
A los pocos minutos de iniciada la protesta, el agente fue rodeado por varios efectivos policiales, algunos de los cuales intentaron persuadirlo para que depusiera su actitud. Finalmente, el cabo fue retirado del lugar sin incidentes.
Fuentes oficiales indicaron a la agencia Noticias Argentinas que Montiel fue trasladado a la sede de la Policía Federal para formalizar su denuncia ante Asuntos Internos. Además del reclamo salarial, el efectivo denunció el supuesto abandono de la obra social de la fuerza y la crítica situación del Hospital Churruca, centro de referencia para el personal policial.
El episodio generó fuerte impacto por la modalidad de la protesta y por haberse producido en uno de los puntos más sensibles del centro político del país.




