El Gobierno afina la estrategia para impulsar la reforma laboral
A poco más de dos semanas del inicio de las sesiones extraordinarias de febrero, el Gobierno acelera su estrategia para conseguir los votos necesarios que le permitan avanzar con una reforma laboral resistida por el movimiento sindical y amplios sectores de la oposición. Aunque el llamado formal al Congreso aún no fue realizado, este viernes habrá una reunión de la mesa política en la Casa Rosada en la que el oficialismo terminará de definir el temario legislativo.
La prioridad de la Casa Rosada para este nuevo período parlamentario será la reforma laboral. En cambio, la reforma del Código Penal que impulsa Patricia Bullrich, en coordinación con el Ministerio de Justicia, quedaría relegada para las sesiones ordinarias que comienzan el 1° de marzo.
El proyecto de “modernización” laboral iba a ser tratado en diciembre, pero el oficialismo optó por concentrar sus esfuerzos en la aprobación del Presupuesto 2026, finalmente sancionado. Superado ese escollo, el Ejecutivo vuelve ahora a la carga con una iniciativa que, según denuncian sindicatos y especialistas, implica una pérdida de derechos para los trabajadores.
Con ese objetivo, el ministro del Interior, Diego Santilli, inició una gira por las provincias para garantizar el respaldo de gobernadores y de los legisladores que les responden en el Congreso. A comienzos de enero visitó Mendoza, donde se reunió con el gobernador Alfredo Cornejo, y San Juan, donde mantuvo un encuentro con Marcelo Orrego.
Este viernes, Santilli recibirá en Casa Rosada al gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, y luego viajará a Córdoba para acompañar al presidente Javier Milei y a su hermana Karina en el festival de Jesús María. El lunes, en tanto, tiene previsto trasladarse a Salta para intentar sumar el apoyo del gobernador Gustavo Sáenz.
Hasta el momento, el ministro del Interior ya habría asegurado el acompañamiento de Ignacio Torres (Chubut), Leandro Zdero (Chaco) y Alfredo Cornejo (Mendoza). Tras el encuentro en esa provincia, desde el oficialismo informaron que Santilli y Cornejo coincidieron en la “importancia de darle tratamiento a la reforma laboral durante las próximas sesiones extraordinarias del Senado”.
En su entorno, Santilli sostiene que “no cree que ningún gobernador pueda estar en contra de una reforma laboral” y aseguran que, antes de que finalice enero, se reunirá con al menos diez mandatarios provinciales.
Por su parte, Cornejo defendió la iniciativa al señalar que se trata de “una reforma relevante para que las empresas puedan tomar más empleo y para que más trabajadores se incorporen a la economía formal”. También planteó que la baja de impuestos puede afectar la recaudación en el corto plazo, pero que el objetivo es “hacer crecer la economía”.
En paralelo, el Gobierno comenzó a poner en duda la inclusión de la reforma del Código Penal en el temario de extraordinarias. Desde Casa Rosada indicaron que el proyecto se encuentra en su etapa final de redacción y que no incluirá la baja de la edad de imputabilidad, tema que quedó circunscripto al proyecto de ley Penal Juvenil que ya está en el Congreso.
La estrategia legislativa se terminará de definir en la reunión de este viernes de la mesa política, de la que participarán Santilli, Santiago Caputo, la senadora Patricia Bullrich, Eduardo “Lule” Menem y, posiblemente, el presidente Milei junto a su hermana.
Mientras tanto, el Presidente mantiene una intensa agenda internacional y política. Tras su paso por Córdoba, viajará a Paraguay para participar de la firma del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, invitado por el presidente Santiago Peña. Luego, junto a Karina Milei, asistirá al Foro Económico de Davos, donde el año pasado generó fuerte polémica con un discurso de tono ideológico extremo.
Antes de que termine el mes, Milei también tiene previsto viajar a Mar del Plata para participar de un nuevo encuentro de “La Derecha Fest”, organizado por la Fundación Faro.
En ese contexto, el Gobierno apuesta a cerrar acuerdos políticos para aprobar una reforma laboral que considera clave para su programa económico, mientras crecen las advertencias sobre el impacto que la iniciativa tendría en las condiciones de trabajo y los derechos laborales conquistados.





