Donald Trump arenga las manifestaciones contra el gobierno de Irán
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, exhortó a los manifestantes iraníes a profundizar las protestas contra el gobierno de la República Islámica, canceló formalmente todo diálogo con Teherán “hasta que cesen los asesinatos” y sugirió la posibilidad de acciones militares. Además, anunció la imposición de un arancel del 25% a los países que mantengan relaciones comerciales con Irán.
“¡Patriotas iraníes, sigan protestando! ¡Tomen el control de las instituciones y registren los nombres de los asesinos y abusadores!”, escribió Trump en su red Truth Social, en un mensaje que rompió con los códigos habituales de la diplomacia internacional y fue interpretado como una abierta intromisión en los asuntos internos de otro Estado.
El mandatario advirtió que los funcionarios del régimen iraní involucrados en la represión “pagarán un alto precio” y volvió a prometer respaldo a los manifestantes. “La ayuda está en camino”, afirmó, una frase que en Washington y en la región fue leída como una posible referencia a acciones del aparato militar estadounidense.
El mensaje culminó con una consigna provocadora: “MIGA” (Make Iran Great Again), una adaptación de su histórico lema de campaña MAGA (Make America Great Again), que refuerza la carga simbólica y política del llamado presidencial.
Trump anunció además que canceló todas las reuniones con funcionarios iraníes. “He cancelado todas las reuniones con los funcionarios iraníes hasta que cese esta matanza sin sentido de manifestantes. La ayuda está en camino”, publicó.
Las declaraciones se conocieron poco después de que el medio estadounidense Axios revelara que el canciller iraní, Abás Araqchi, había contactado el fin de semana al enviado especial de Trump para Medio Oriente y Ucrania, Steve Witkoff, con el aparente objetivo de reducir la tensión entre ambos países.
Sin embargo, esos contactos no evitaron una nueva escalada verbal del presidente estadounidense, que días atrás ya había amenazado con atacar a Irán en respuesta a la represión desatada contra las protestas masivas, que dejaron un elevado número de muertos y detenidos.
Este lunes, Trump sumó un nuevo elemento de presión al anunciar que impondrá un arancel del 25% a toda nación que “haga negocios” con Irán, profundizando la estrategia de asfixia económica sobre Teherán.
En la misma línea, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguró que el presidente “no descarta acciones militares” contra la República Islámica.
Según la organización Human Rights Activists News Agency (HRANA), una ONG con base en Estados Unidos, al menos 544 personas murieron como consecuencia de la represión estatal desde el inicio del levantamiento ciudadano, aunque otras organizaciones advierten que la cifra real podría ser considerablemente mayor.





