Qué implicará el acuerdo Mercosur–Unión Europea y qué consecuencias tendrá para la Argentina

Tras más de 25 años de negociaciones, ambos bloques alcanzaron un acuerdo comercial que aún debe ser ratificado por el Parlamento Europeo

Luego de más de 25 años de negociaciones, la Unión Europea aprobó este viernes el acuerdo comercial con el Mercosur, un entendimiento que busca facilitar el intercambio entre ambos bloques y avanzar en la conformación de la mayor zona de libre comercio del mundo.

El pacto, que involucra a la Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay por el lado del Mercosur, y a los 27 países de la Unión Europea, incluye una serie de cláusulas destinadas a mitigar la resistencia de sectores sensibles, en especial de los agricultores europeos, uno de los focos históricos de oposición al tratado.

Sin embargo, el acuerdo no entrará en vigencia de manera inmediata. En el ámbito europeo aún resta el visto bueno del Parlamento Europeo, que deberá pronunciarse en las próximas semanas. Recién después de ese paso podría comenzar su implementación formal.

Un acuerdo en clave geopolítica

Mientras avanza el proceso de ratificación, especialistas comenzaron a analizar las posibles consecuencias del entendimiento. Entre ellos, el politólogo y analista económico Martín Epstein, integrante del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), quien puso el foco en el contexto global en el que se inscribe el acuerdo.

“Yo no haría un balance tan drástico. Con todos estos cambios hay sectores que se acomodan mejor y otros que resultan perjudicados”, señaló Epstein en diálogo con Radio 750.

Según explicó, el acuerdo debe leerse dentro de una disputa geopolítica más amplia, en la que los países del Mercosur no ocupan un rol central. “Hay una especie de rearmado del mundo, impulsado por Estados Unidos, China y Europa. Nosotros quedamos en un tercer lugar”, sostuvo.

En ese escenario, algunos países europeos ven con buenos ojos el tratado porque les permitiría acceder a materias primas más baratas, un punto clave para su estructura productiva. “Argentina y Brasil, sobre todo, tienen una enorme capacidad para ofrecer energía y alimentos”, remarcó el especialista.

Las tensiones internas en Europa

No obstante, el acuerdo también genera resistencias dentro del propio bloque europeo. “Hay sectores que ponen el grito en el cielo porque tienen una presencia agrícola muy marcada y temen la competencia de productos sudamericanos”, explicó Epstein, en referencia a los reclamos de productores rurales, especialmente en Francia y otros países con fuerte peso del agro.

Impacto en la Argentina: oportunidades y riesgos

En cuanto a las consecuencias para la Argentina, Epstein advirtió que el acuerdo presenta beneficios y costos. Por un lado, podría consolidar el perfil exportador del país en sectores como la producción de alimentos, minerales y energía, donde cuenta con ventajas comparativas.

Sin embargo, también alertó sobre los efectos negativos para otros sectores. “Europa quiere colocar sus excedentes, y ese es el problema. No es un buen acuerdo para la producción industrial argentina”, afirmó.

En ese sentido, señaló que la industria local atraviesa un momento de caída muy marcada, por lo que una mayor apertura comercial frente a productos industriales europeos podría profundizar las dificultades. “Para esos sectores, el acuerdo no es positivo”, concluyó.

De este modo, el entendimiento entre el Mercosur y la Unión Europea vuelve a poner en debate el modelo de inserción internacional de la Argentina y el delicado equilibrio entre aprovechar oportunidades comerciales y proteger el entramado productivo interno.

Deja un comentario

Desarrollo Web Efemosse