Con el despliegue de tropas, aviones, buques de guerra y artillería de largo alcance, Pekín inició la “Misión Justicia-2025” en siete zonas aéreas y marítimas cercanas a la isla. El gobierno chino afirmó que busca “disuadir” a las fuerzas externas que respaldan la independencia taiwanesa.
China lanzó este lunes una nueva ronda de maniobras militares a gran escala alrededor de Taiwán, en una demostración de fuerza que incluye el despliegue de tropas terrestres, aviones de combate, buques de guerra y sistemas de artillería de largo alcance. Los ejercicios, bautizados “Misión Justicia-2025”, se extenderán hasta el martes y abarcan siete zonas aéreas y marítimas cercanas al territorio autogobernado.
Según informó el Comando del Teatro Oriental de Operaciones del Ejército Popular de Liberación, las maniobras tienen como objetivo “disuadir” a las “fuerzas externas” que apoyan la independencia taiwanesa, en un contexto de creciente respaldo militar de Estados Unidos a Taipéi y de recientes visitas de dirigentes políticos japoneses a la isla.
Simulación de bloqueo y patrullas costeras
En paralelo a los ejercicios militares, la Guardia Costera china anunció el inicio de patrullas de “aplicación integral de la ley” en aguas cercanas a Taiwán y en los alrededores de los archipiélagos de Matsu y Wuqiu, ubicados frente a la costa de China continental pero bajo control del gobierno taiwanés.
Los medios estatales chinos difundieron imágenes de bombarderos H-6 equipados con misiles, buques militares realizando fuego de artillería en el mar y tropas terrestres activando sistemas de lanzamiento de proyectiles de largo alcance. Según las autoridades, los ejercicios incluyen simulaciones de bloqueo de puertos clave, control marítimo-aéreo y operaciones de disuasión multidimensional.
“Esta es una firme advertencia contra las fuerzas separatistas de la ‘independencia de Taiwán’ y la injerencia externa, y una acción legítima y necesaria para salvaguardar la soberanía y la unidad nacional de China”, afirmó Shi Yi, portavoz del Comando del Teatro Oriental.
Advertencias diplomáticas de Pekín
Desde la Cancillería china, el portavoz Lin Jian endureció el tono y advirtió que el respaldo extranjero a Taipéi eleva el riesgo de conflicto en el estrecho. “Las fuerzas externas que utilizan a Taiwán para contener a China y arman a Taiwán no harán sino alimentar la arrogancia del ‘independentismo taiwanés’ y empujar la región hacia una situación de grave peligro bélico”, sostuvo.
Analistas chinos señalaron que esta nueva fase de maniobras abarca áreas más amplias que ejercicios anteriores, lo que permitiría a las fuerzas navales y aéreas de Pekín aproximarse a Taiwán desde múltiples direcciones. “El objetivo es demostrar capacidad de control integral y disuasión externa”, explicó Zhang Chi, profesor de la Universidad Nacional de Defensa de China, al diario Global Times.
Respuesta de Taiwán
El Ministerio de Defensa Nacional de Taiwán informó que activó un centro de respuesta y desplegó fuerzas “adecuadas” para monitorear la situación y garantizar la seguridad. El gobierno taiwanés condenó las maniobras y acusó a China de ejercer “intimidación militar”.
Por su parte, el presidente taiwanés William Lai, a quien Pekín califica como “independentista” y “alborotador”, reiteró su compromiso de reforzar las capacidades defensivas de la isla y de “elevar de forma constante el costo que tendría una agresión” contra el territorio autogobernado.
Un mensaje directo a Occidente
La “Misión Justicia-2025” se produce en un momento de tensión creciente en el estrecho de Taiwán, con Estados Unidos y Japón profundizando su cooperación militar con Taipéi. Desde Pekín advirtieron que cualquier acción que cruce las “líneas rojas” establecidas por China en la cuestión taiwanesa recibirá una respuesta firme.
“Cualquier conducta perniciosa que provoque inestabilidad en el asunto de Taiwán se enfrentará sin falta a una reacción contundente”, concluyó el portavoz de la Cancillería china.





