Industriales y agropecuarios desconocían el acuerdo y muestran cautela ante la letra chica
El acuerdo marco comercial entre Argentina y Estados Unidos se negoció en el más estricto secreto, dejando afuera a los principales sectores productivos del país. Desde la Mesa de Enlace hasta las cámaras empresariales con terminales en EE.UU. afirman que no fueron consultados ni pudieron sugerir cambios durante las negociaciones.
“Es solo un comunicado muy general, no nos vamos a pronunciar”, aseguraron desde un conglomerado empresarial con presencia de multinacionales. “Queremos más precisiones del Gobierno para entender el alcance real y el impacto”, coincidieron representantes de sectores industriales, comerciales y agropecuarios.
Cautela y distancia de los actores productivos
Fuentes de la cámara industrial señalaron que todo el proceso fue “muy hermético y cerrado”. Desde la Mesa de Enlace agropecuaria, la Sociedad Rural manifestó que esperan conocer los detalles finales para evaluar el impacto sobre la cadena agroindustrial.
La Federación Agraria expresó preocupación por el rol que se le asigna a las autoridades sanitarias estadounidenses. Según su análisis, “lo anunciado es bueno para carne y malo en leche, aviar y biodiesel”, mientras que el límite para exportar carne vacuna sería del 5% y los aranceles para biodiesel argentino no se modifican.
“Si algo sobra acá es leche, quesos y carne aviar, y si traemos de allá será peor”, dijo José Luis Volando, vicepresidente de la Federación Agraria.
Detalles del acuerdo y próximos pasos
El titular de la American Chamber (AmCham), Facundo Gómez Minujin, está evaluando los anuncios y aclarando con el Gobierno los puntos menos precisos.
La negociación comenzó en abril con la delegación argentina integrada por el secretario de desregulación Alejandro Cacace, el secretario de relaciones económicas internacionales Luis María Kreckler, el secretario de coordinación de producción Pablo Lavigne y los cancilleres Gerardo Werthein y Roberto Quirno.
Aunque se trata de un acuerdo marco, fuentes confirmaron que los detalles ya están definidos y la letra chica redactada, y que en las próximas semanas se realizará la revisión legal y traducción antes de la firma entre Javier Milei y Donald Trump.





